domingo, 1 de enero de 2012

La belleza, las nubes...

La belleza, las nubes.
¡Las nubes!
¿Hay alguien que se detenga a verlas
desordenándose en sus fiestas
lentamente?
¿Contemplarlas?
(No faltará quién diga ¡está en las nubes!
¡Ese hombre no se halla en sus cabales!)
Las flores, la belleza.
Si contemplamos una flor como quien contempla un rostro
humano
o escucha el alma en su pasión desnuda del canto límpido
del ave
(Igualmente será visto con sorna)
Las nubes, las flores, las aves: rostros de la belleza,
¿dónde arden sus huellas?
Sus rastros se perdieron en las aguas
como desmantelados barcos.
Por qué pues distraemos con tales baratijas!
Pero la belleza, las flores, las aves, sobre nuestras cabezas,
las nubes en su callada música.
(pero ¿las nubes, la belleza?)


(pero ¿las nubes, la belleza?)

Javier SOLOGUREN, "La belleza, las nubes..."


sábado, 3 de diciembre de 2011

Amor, si fueras aire y respirarte

Y si fueras, Amor, vino y beberte.
Si fueras sombra para no perderte.
O si fueras camino y caminarte.
... Amor, fueras cantar para cantarte.
Fueras hilo en mis manos y tejerte.
Que mi alimento fueras y comerte.
Si fueras tierra, Amor, para labrarte.
Si fueras para más que para amarte:
Amor, Amor, Amor, si fueras muerte.

Manuel José ARCE, "Amor, si fueras aire y respirarte"

viernes, 2 de diciembre de 2011

Brindis

Mala bestia el amor
Mariano Roldán

Pongamos por ejemplo
que hoy es jueves.
Que un sol de plomo
cae tras los cristales
y recuerdo
tu mano en día de lluvia.
Digamos que estoy sola
y te deseo
Que no hallo el escenario
donde acoplar tu imagen
con mi aliento.

Bebamos y brindemos
por la triste ironía
de estar vivos
y no poder amarnos.

María ROSAL, "Brindis"

Tú que sólo eres tú

Mi vicio, mi locura, mi alegría,
¡todavía muchacha!
Mi nunca suficientemente amada,
cámbiame los ojos si así quieres,
pónmelos de ira.
Es lo mismo. Me das la vida.

Gabriel CELAYA, "Tú que sólo eres tú"

La noche viene desnuda...

La noche viene desnuda:
senos de luna,
guantes morados.

Con los brazos en alto
ya la estoy esperando.
¡Qué cerca de mi oído
enmudecen sus labios!
¡Amor, amor!
La muerte
me está besando.

Gabriel CELAYA, "La noche viene desnuda..."

Apasionadamente

¡Y tanto, y tanto te amo
que mis palabras mueren
en un rumor de besos sin descanso!

¡Y tanto todavía que mis manos
no te hallan al tocarte!

¡Tanto y tan sin descanso,
que fluyo, y fluyo, y fluyo,
y es solamente llano!

Gabriel CELAYA, "Apasionadamente"

viernes, 28 de octubre de 2011

De Dédalo y sus pasiones secretas

Tú:
Candil de lujuria en el silencio añil del laberinto de tus labios.
Yo:
Dédalo, artesano de tus estremecimientos y arquitecto de tus anhelos.
_
No te muevas: te voy a cortar las alas, romper esquemas.

Z.