sábado, 10 de septiembre de 2011

Parábola

Tu nombre es tan hermoso como el vuelo de un pájaro
que abandonando el dulce refugio de sus árboles
se perdiera en el mar lleno de alas
que le inventó la noche por amor

Pedro LASTRA, "Parábola", Baladas de la memoria.

Balada para una historia secreta

Miras por la ventana un paisaje de invierno
y la maligna lluvia te destruye
porque eres la ausencia.

Estabas y no eras,
hablabas y el silencio:
nunca eres más bella que cuando sé que eres
la que no está conmigo.
No encuentro en la memoria
un nombre que te deje a mi lado, un instante,
un nombre que me salve de verte así, creada
por la palabra ausencia.

Y por eso la lluvia, y por eso el silencio
y la fuga que eres, y el vacío y el vértigo
que eres
cuando la ausencia toma tu figura.

Pedro LASTRA, "Balada para una historia secreta", Baladas de la memoria.

Copla

Dolor de no ver juntos
lo que ves en tus sueños.

Pedro LASTRA, "Copla", Baladas de la memoria.

Meditación de Teseo

Si las islas que están ahí se unieran
por una vez, si el cielo
que tú miras pasar
fuera el mismo
por una vez,
si el Minotauro fuera por una vez el ángel
que tú llamas en sueños,
bastaría tu nombre y no habría palabras.

Pedro LASTRA, "Meditación de Teseo", Baladas de la memoria.

Reivindicación del astrolabio

El astrolabio ha caído en desuso
y hoy todos celebran la eficacia de los instrumentos
modernos.
Yo sostengo que se trata de un error lamentable
en el que los antiguos no cayeron jamás
(el sol era un pretexto).
Aunque no lo dijeran
no ignoraban
que el astrolabio mide la altura del amor,
de las estrellas
que su poder instala en el espacio.

Pedro LASTRA, "Reivindicación del astrolabio", Baladas de la memoria.

Nostradamus

El futuro no es lo que vendrá
(de eso sabemos más de lo que él mismo cree)
el futuro es la ausencia
que seremos tú y yo
la ausencia que ya somos
este vacío
que ahora mismo se empecina en nosotros.

Pedro LASTRA, "Nostradamus", Baladas de la memoria.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Bebé: eres paz...


A Rafael

Bebé.

Eres golondrina que nada
en la negrura de los ojos,
deslumbrando
la más sombría de las noches.

(Te guiño la mirada)

Agua que suspira
en un hálito de vida
por el que tus pies desnudos
pisarán ansiosos, hambrientos, famélicos.

Insaciables tus dedos,
anhelo de savia sin retorno,
luchando por respirar
contra todo pronóstico;
por reír
contra todo pronóstico;
por ser sinfonía en la sordera
contra todo pronóstico.

(Câlin, câlin, câlin o del arte de brindar sonrisas)

Bebé: eres destello.
Eres girasol que se enfrenta
al astro rey sin quemarse
un solo ápice de las pestañas.
Eres guía en la distancia
de tus pasos y mis aspiraciones.
Orador de los días cortos
y las carcajadas inagotables.

Bebé: eres paz
en un mundo de contiendas sin fin.


Z.