Los latidos estallan en mis labios
que ya apenas murmuran:
come, death and welcome!
Sobre el ansia desértica
de tu carne de agraz arboladura
la luna se desmaya
cubriendo de pudor
descuartizados miembros,
que en la sangre recogen
el aullido cortante,
los amorosos restos de mi cuerpo.
Clara JANÉS, "Los latidos estallan en mis labios..."
domingo, 21 de agosto de 2011
Rêve
Cuando tenga su mechón de cabello
debajo de mi almohada
dormiré para siempre
no sea que este hechizo
tampoco surta efecto.
Clara JANÉS, "Rêve"
debajo de mi almohada
dormiré para siempre
no sea que este hechizo
tampoco surta efecto.
Clara JANÉS, "Rêve"
Terso cabello de seda negra...
Terso cabello de seda negra,
nunca el labio encarnado en mariposa
se posa sobre tan suave lienzo
ni encima de esa piel ardida
por los vientos.
En lo hondo del propio pozo
se pierde definitivo el beso,
y sólo en el mutismo y la distancia
se insinúa
el tacto de la mente
entre los cuerpos.
Clara JANÉS, "Terso cabello de seda negra..."
nunca el labio encarnado en mariposa
se posa sobre tan suave lienzo
ni encima de esa piel ardida
por los vientos.
En lo hondo del propio pozo
se pierde definitivo el beso,
y sólo en el mutismo y la distancia
se insinúa
el tacto de la mente
entre los cuerpos.
Clara JANÉS, "Terso cabello de seda negra..."
It was the nightingale
(It was the nightingale)
Se hizo de noche
y cuando me vi sola en medio de la calle
tuve miedo de regresar a casa.
Tuve miedo
de abrir la puerta a tientas,
de correr a sentarme a la mesa
frente a un poema tuyo
y sentirme culpable una vez más
de tanto exlusivismo.
Tuve miedo.
Y sobre todo
de aquel momento en que se cierra el libro
y se apaga la luz;
de sorprenderme amándote,
buscando tu cabeza entre mis brazos
en la oscuridad,
y buscando tu voz en checo
y sentirme morir...
Tuve miedo,
de modo que me eché a caminar calle abajo
por la orilla del vértigo,
acosada por la conciencia de mi sinrazón
que con calma insinuaba
la voluntad del olvido.
Pero yo sé
que no existe el olvido,
que se es o se deja de ser,
que amar es vivir
y vivir sin amar
es posponer cada día el final
bajo cualquier excusa.
Y al doblar esa esquina,
a pesar del amor,
tuve un miedo terrible
de que llegara el alba con sus alas de alondra.
Abandoné la marcha
y partí hacia mi casa corriendo por la acera,
llevándome las sombras.
Clara JANÉS, "It was the nightingale"
Se hizo de noche
y cuando me vi sola en medio de la calle
tuve miedo de regresar a casa.
Tuve miedo
de abrir la puerta a tientas,
de correr a sentarme a la mesa
frente a un poema tuyo
y sentirme culpable una vez más
de tanto exlusivismo.
Tuve miedo.
Y sobre todo
de aquel momento en que se cierra el libro
y se apaga la luz;
de sorprenderme amándote,
buscando tu cabeza entre mis brazos
en la oscuridad,
y buscando tu voz en checo
y sentirme morir...
Tuve miedo,
de modo que me eché a caminar calle abajo
por la orilla del vértigo,
acosada por la conciencia de mi sinrazón
que con calma insinuaba
la voluntad del olvido.
Pero yo sé
que no existe el olvido,
que se es o se deja de ser,
que amar es vivir
y vivir sin amar
es posponer cada día el final
bajo cualquier excusa.
Y al doblar esa esquina,
a pesar del amor,
tuve un miedo terrible
de que llegara el alba con sus alas de alondra.
Abandoné la marcha
y partí hacia mi casa corriendo por la acera,
llevándome las sombras.
Clara JANÉS, "It was the nightingale"
No lo comprendo, no...
No lo comprendo, no,
no lo comprendo.
Desde tan lejos
has arrancado
todo el perfume de las rosas
y me has metido dentro.
Clara JANÉS, "No lo comprendo, no..."
no lo comprendo.
Desde tan lejos
has arrancado
todo el perfume de las rosas
y me has metido dentro.
Clara JANÉS, "No lo comprendo, no..."
Me he despertado de pronto...
Me he despertado de pronto,
tú me estabas gritando enfurecido
destrozabas las noche,
rompías en pedazos la materia.
He comprendido entonces
tu obsesión
por las manos manchadas de sangre.
También yo mataría,
incluso a ti:
me haces soñar sin tregua,
no me dejas dormir.
Clara JANÉS, "Me he despertado de pronto..."
tú me estabas gritando enfurecido
destrozabas las noche,
rompías en pedazos la materia.
He comprendido entonces
tu obsesión
por las manos manchadas de sangre.
También yo mataría,
incluso a ti:
me haces soñar sin tregua,
no me dejas dormir.
Clara JANÉS, "Me he despertado de pronto..."
Quiero ver en tu labrado laberinto...
Quiero ver en tu labrado laberinto
sin hilo, paso a paso
y sin tus manos
mas con los pies descalzos.
Que tu tierra penetre así en mis plantas
como savia
y lleve hasta mis ojos
la visión que me ocultas
en la sombra dedálica
que nunca el ojo logrará desvelar.
Clara JANÉS, "Quiero ver en tu labrado laberinto..."
sin hilo, paso a paso
y sin tus manos
mas con los pies descalzos.
Que tu tierra penetre así en mis plantas
como savia
y lleve hasta mis ojos
la visión que me ocultas
en la sombra dedálica
que nunca el ojo logrará desvelar.
Clara JANÉS, "Quiero ver en tu labrado laberinto..."
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