martes, 18 de octubre de 2011

Tenías un resplandor dentro de tus ojos...

Tenías dentro de tus ojos
un resplandor de los vientos
y en tu corazón una llama salvaje
que decías nunca iba a apagarse,
también dentro de tus ojos, un mar verde,
el enfurecido mar de nuestra isla,
recibiendo tempestades,
también en tu corazón una impetuosa primavera tropical
con una blanca paloma temblorosa
y una golondrinita de Dios que nunca viaja.
Tenías dentro de tus ojos los domingos,
como si tocara la campana de la iglesia blanca
en la ladera más alta del pueblo
y comenzaran los agricultores de la misa.
Y dentro de tu corazón, un amor puro
como la primera hora del amanecer,
como rocas secas
de nuestro desnudo campo.
Tenías dentro de tus ojos
un mundo entero, ahí
bailan nuestros sueños a la orilla del mar,
envueltos, algas saladas,
jóvenes arcángeles y muchachas etéreas
prenden luces cosmogónicas
y caminan en el fuego, brincan, chillan,
y cantan canciones claramente ancestrales:
Y los mares y las montañas,
y los mares y las montañas,
y los mares y las montañas un día...
¡Oh!, mi amor se consumió el corazón
de Hermes, cuyo corazón es la torre de la Muerte.
Tenías dentro de tu corazón
un mundo lleno de nuestros sueños,
allá beben y desvarían y blasfeman.
Los ebrios comienzan a degollar
miles de ovejas, miles de jóvenes besándose,
riéndose de Caronte con el rakí y la canción;
allá se ciñen los carros y ladrones se desvelan
¡Ay! Y de una cumbre a otra vuelan como águilas reales.
Tenías dentro de tus ojos
un resplandor del aire de la patria
y en tu corazón una llama salvaje
que decías no se iba a apagar nunca.

Diamkis MINÁS, "Tenías un resplandor dentro de tus ojos"

domingo, 2 de octubre de 2011

Tus manos

Tus manos,
no atraviesan
mi desnudez.

Hoy me visto
con mis lágrimas.

Maribel DOMÍNGUEZ REAL, "Tus manos", El silencio de las lilas.

Sueño de luna

Alquilaba lunas para mis poemas
y bastaron tus labios para todos los versos.

JOSÉ LUIS MOYA

Mientras este poema
besa tu boca con ternura,
mírame en la tristeza nocturna.

Y si enloquezco
aquí está tu nostalgia
silenciosa ante mí
como un chorro de estrellas.

Sobre mi piel.
sueño tus manos abandonadas

De sólo recordarte
con esta luna íntima
tiemblo y me enciendes.

Y la distancia
ni siquiera se atreve a negarte, amor.

Maribel DOMÍNGUEZ REAL, "Sueño de luna", El silencio de las lilas.

Sólo se puede morir por ti

Aquí tienes
mi corazón
a donde ir

y si no es bastante
aún te queda mi vida.

Sólo se puede
morir por ti.

Maribel DOMÍNGUEZ REAL, "Sólo se puede morir por ti", El silencio de las lilas.

Tristeza sucia

Escucha luna,
este poema
es el último poema que escribo.

Ya la muerte
me estrenó la boca
con un sol helado.

Ya estoy
sucia de tristeza
para siempre.

Ya todo el dolor es mío.

Maribel DOMÍNGUEZ REAL, "Tristeza sucia", El silencio de las lilas.

Silencio

Yo seré la nieve
recién segada
debajo de tu piel.

Te amo tanto,
no me dejes.

Yo seré la última oración
en tus ojos muertos.

Jamás estuve en otra parte,
sólo a veces,
por respirar,
descanso en el silencio.

Maribel DOMÍNGUEZ REAL, "Silencio", El silencio de las lilas.

Poema de otoño

A Víctor, mi hijo.


Escucho quebrarse
el otoño en la urdimbre
áspera e interminable
que lleva en sus
adentros la nostalgia.

Desolado,
deja posos
en la palidez de las hojas.

Y no existe nada
que roce el musgo
con más cansancio.

Maribel DOMÍNGUEZ REAL, "Poema de otoño", El silencio de las lilas.