Y si fueras, Amor, vino y beberte.
Si fueras sombra para no perderte.
O si fueras camino y caminarte.
... Amor, fueras cantar para cantarte.
Fueras hilo en mis manos y tejerte.
Que mi alimento fueras y comerte.
Si fueras tierra, Amor, para labrarte.
Si fueras para más que para amarte:
Amor, Amor, Amor, si fueras muerte.
Manuel José ARCE, "Amor, si fueras aire y respirarte"
sábado, 3 de diciembre de 2011
viernes, 2 de diciembre de 2011
Brindis
Mala bestia el amor
Mariano Roldán
Pongamos por ejemplo
que hoy es jueves.
Que un sol de plomo
cae tras los cristales
y recuerdo
tu mano en día de lluvia.
Digamos que estoy sola
y te deseo
Que no hallo el escenario
donde acoplar tu imagen
con mi aliento.
Bebamos y brindemos
por la triste ironía
de estar vivos
y no poder amarnos.
María ROSAL, "Brindis"
Mariano Roldán
Pongamos por ejemplo
que hoy es jueves.
Que un sol de plomo
cae tras los cristales
y recuerdo
tu mano en día de lluvia.
Digamos que estoy sola
y te deseo
Que no hallo el escenario
donde acoplar tu imagen
con mi aliento.
Bebamos y brindemos
por la triste ironía
de estar vivos
y no poder amarnos.
María ROSAL, "Brindis"
Tú que sólo eres tú
Mi vicio, mi locura, mi alegría,
¡todavía muchacha!
Mi nunca suficientemente amada,
cámbiame los ojos si así quieres,
pónmelos de ira.
Es lo mismo. Me das la vida.
Gabriel CELAYA, "Tú que sólo eres tú"
¡todavía muchacha!
Mi nunca suficientemente amada,
cámbiame los ojos si así quieres,
pónmelos de ira.
Es lo mismo. Me das la vida.
Gabriel CELAYA, "Tú que sólo eres tú"
La noche viene desnuda...
La noche viene desnuda:
senos de luna,
guantes morados.
Con los brazos en alto
ya la estoy esperando.
¡Qué cerca de mi oído
enmudecen sus labios!
¡Amor, amor!
La muerte
me está besando.
Gabriel CELAYA, "La noche viene desnuda..."
senos de luna,
guantes morados.
Con los brazos en alto
ya la estoy esperando.
¡Qué cerca de mi oído
enmudecen sus labios!
¡Amor, amor!
La muerte
me está besando.
Gabriel CELAYA, "La noche viene desnuda..."
Apasionadamente
¡Y tanto, y tanto te amo
que mis palabras mueren
en un rumor de besos sin descanso!
¡Y tanto todavía que mis manos
no te hallan al tocarte!
¡Tanto y tan sin descanso,
que fluyo, y fluyo, y fluyo,
y es solamente llano!
Gabriel CELAYA, "Apasionadamente"
que mis palabras mueren
en un rumor de besos sin descanso!
¡Y tanto todavía que mis manos
no te hallan al tocarte!
¡Tanto y tan sin descanso,
que fluyo, y fluyo, y fluyo,
y es solamente llano!
Gabriel CELAYA, "Apasionadamente"
viernes, 28 de octubre de 2011
De Dédalo y sus pasiones secretas
Tú:
Candil de lujuria en el silencio añil del laberinto de tus labios.
Yo:
Dédalo, artesano de tus estremecimientos y arquitecto de tus anhelos.
_
No te muevas: te voy a cortar las alas, romper esquemas.
Z.
martes, 18 de octubre de 2011
Tenías un resplandor dentro de tus ojos...
Tenías dentro de tus ojos
un resplandor de los vientos
y en tu corazón una llama salvaje
que decías nunca iba a apagarse,
también dentro de tus ojos, un mar verde,
el enfurecido mar de nuestra isla,
recibiendo tempestades,
también en tu corazón una impetuosa primavera tropical
con una blanca paloma temblorosa
y una golondrinita de Dios que nunca viaja.
Tenías dentro de tus ojos los domingos,
como si tocara la campana de la iglesia blanca
en la ladera más alta del pueblo
y comenzaran los agricultores de la misa.
Y dentro de tu corazón, un amor puro
como la primera hora del amanecer,
como rocas secas
de nuestro desnudo campo.
Tenías dentro de tus ojos
un mundo entero, ahí
bailan nuestros sueños a la orilla del mar,
envueltos, algas saladas,
jóvenes arcángeles y muchachas etéreas
prenden luces cosmogónicas
y caminan en el fuego, brincan, chillan,
y cantan canciones claramente ancestrales:
Y los mares y las montañas,
y los mares y las montañas,
y los mares y las montañas un día...
¡Oh!, mi amor se consumió el corazón
de Hermes, cuyo corazón es la torre de la Muerte.
Tenías dentro de tu corazón
un mundo lleno de nuestros sueños,
allá beben y desvarían y blasfeman.
Los ebrios comienzan a degollar
miles de ovejas, miles de jóvenes besándose,
riéndose de Caronte con el rakí y la canción;
allá se ciñen los carros y ladrones se desvelan
¡Ay! Y de una cumbre a otra vuelan como águilas reales.
Tenías dentro de tus ojos
un resplandor del aire de la patria
y en tu corazón una llama salvaje
que decías no se iba a apagar nunca.
Diamkis MINÁS, "Tenías un resplandor dentro de tus ojos"
un resplandor de los vientos
y en tu corazón una llama salvaje
que decías nunca iba a apagarse,
también dentro de tus ojos, un mar verde,
el enfurecido mar de nuestra isla,
recibiendo tempestades,
también en tu corazón una impetuosa primavera tropical
con una blanca paloma temblorosa
y una golondrinita de Dios que nunca viaja.
Tenías dentro de tus ojos los domingos,
como si tocara la campana de la iglesia blanca
en la ladera más alta del pueblo
y comenzaran los agricultores de la misa.
Y dentro de tu corazón, un amor puro
como la primera hora del amanecer,
como rocas secas
de nuestro desnudo campo.
Tenías dentro de tus ojos
un mundo entero, ahí
bailan nuestros sueños a la orilla del mar,
envueltos, algas saladas,
jóvenes arcángeles y muchachas etéreas
prenden luces cosmogónicas
y caminan en el fuego, brincan, chillan,
y cantan canciones claramente ancestrales:
Y los mares y las montañas,
y los mares y las montañas,
y los mares y las montañas un día...
¡Oh!, mi amor se consumió el corazón
de Hermes, cuyo corazón es la torre de la Muerte.
Tenías dentro de tu corazón
un mundo lleno de nuestros sueños,
allá beben y desvarían y blasfeman.
Los ebrios comienzan a degollar
miles de ovejas, miles de jóvenes besándose,
riéndose de Caronte con el rakí y la canción;
allá se ciñen los carros y ladrones se desvelan
¡Ay! Y de una cumbre a otra vuelan como águilas reales.
Tenías dentro de tus ojos
un resplandor del aire de la patria
y en tu corazón una llama salvaje
que decías no se iba a apagar nunca.
Diamkis MINÁS, "Tenías un resplandor dentro de tus ojos"
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